Revisiones con el pediatra

¿Sabes cuándo le tocan?, ¿en qué consisten?
Tu Bebé / Salud Las revisiones del bebé durante los seis primeros meses de vida son muy importantes. No debes saltarte ninguna porque en ellas se controla su salud, su evolución, su alimentación y se le administran vacunas esenciales. ¿Sabes qué revisión le toca? Por Mar Fernández.

Los primeros seis meses de vida del bebé requieren de visitas frecuentes al pediatra: vacunas, exploración, pautas de alimentación, etc. Es importante que acudas a todas las que te marca tu pediatra, ya que en estos primeros meses se lleva a cabo un control estrecho del bebé para detectar posibles problemas  de salud y para administrarle las vacunas necesarias. A partir del mes de vida, se van espaciando pero hay que estar muy atento para no olvidarse de la cita. Lo aconsejable: apuntar todas las revisiones en una libreta o agenda y tenerla siempre a la vista. Otra opción es incluirlas en el teléfono móvil para que te avise cuando se acerque el día.

 

EN LA PRIMERA SEMANA DE VIDA
La exploración rutinaria que se realiza al bebé en cada visita incluye: peso, talla y perímetro craneal, además, segunda prueba del talón (la primera se realiza en el hospital antes del alta); auscultación para oír cómo late su corazón y cómo es su respiración; examen de ojos, boca, oídos, fontanales y genitales; le hará unos movimientos en la cadera para descartar algún problema en la misma (suele ser más frecuente en las niñas); observación de los reflejos primarios (reflejo de marcha, de presión, de Moro) para descartar cualquier problema neurológico, el niño debe coger fuertemente tu dedo si se lo pones en la palma de su mano, y si lo colocas en posición vertical sujetándolo muy bien hace ademan de caminar, también debe mostrar sensación de susto o caerse cuando lo colocas boca arriba sobre una superficie lisa (abre los brazos y las manos rápidamente).
Los consejos sobre alimentación (pecho o biberón), sueño y la cura del cordón umbilical también puede dártelos la enfermera pediátrica.

 

A LOS QUINCE DÍAS DE VIDA
Volverá a realizar el mismo examen y exploración que en la visita anterior. Seguirá controlando la alimentación y establecerá el número de tomas (si le das biberón) en función del peso del niño. A estas alturas habrá comenzado a tener cólicos después de cada toma, por lo que te dirá cómo masajearle la tripa para calmarle el dolor; no existe tratamiento para los cólicos del lactante y suelen desaparecer a los 3 o 4 meses de vida.

 

AL MES DE VIDA
Volverá a realizar una exploración minuciosa como en la primera visita. Controlará su alimentación y, además, le pondrá la segunda dosis de vacuna de la hepatitis B (la primera suelen ponerla en el hospital antes del alta, depende de la comunidad autónoma)

 

A LOS DOS MESES DE VIDA
El pediatra realizará de nuevo la misma exploración física que en revisiones anteriores. Y le pondrá varias vacunas: difteria, tétanos, tos ferina, haemophilus B, hepatitis B, polio, y  meningococo C.

 

A LOS CUATRO MESES DE VIDA
Volverá a realizar el examen físico rutinario al bebé. A esta edad existen novedades en su alimentación: te dirá cómo introducir en su dieta los primeros alimentos distintos a la leche (cereales sin gluten y frutas). Le administrará la segunda dosis de todas las vacunas que le pusieron en el segundo mes, excepto la de la hepatitis B (la pauta varía de unas comunidades a otras). Observará que su desarrollo psicomotriz es correcto: se ríe a carcajadas y sostiene la cabeza. 

 

A LOS SEIS MESES DE VIDA
Volverá a realizar un examen físico completo del bebé. Y te dará las pautas para introducir nuevos alimentos en su dieta: la leche de continuación (si toma biberón), el puré de verduras y la carne. Le administrará la tercera dosis de las vacunas que le administraron en el segundo mes, excepto la del meningococo C (la pauta varía de unas comunidades a otras). El pediatra también te informará sobre las precauciones que debes tener: no dejarlo sólo en el vestidor (ya voltea) porque se puede caer o evitar que coja objetos pequeños y se los lleve a la boca porque se puede atragantar.
A partir de aquí, las visitas se distancian: a los diez o doce meses. También deberás llevarlo al médico si observas un cambio en su comportamiento: si lo ves decaído o irritable, tiene el culete irritado, no duerme bien, no come, tiene fiebre, etc.

 

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(17/01/2013)