Sólo el 7% de los PADRES se implica igual o más que la madre en la crianza de los hijos

26/11/2010 Más de la mitad (el 51%) de los padres varones con niños de cinco a 10 años están altamente implicados en la crianza de sus hijos, aunque todavía sólo el 7% de ellos se implica igual o en mayor medida que las madres. Son datos de un estudio presentado por la Fundación “la Caixa”, donde también se apunta que la poca implicación del padre entre los cero y 10 años aumenta la probabilidad de que los hijos presenten desafección escolar, baja competencia emocional y tasas más elevadas de obesidad.

El estudio Infancia y futuro: nuevas realidades, nuevos retos, que ha presentado la Fundación “la Caixa”, aporta datos inéditos sobre la evolución de las relaciones familiares y su impacto en la infancia. Según el mismo, más de la mitad (el 51%) de los padres varones con niños de cinco a 10 años están altamente implicados en la crianza de sus hijos, aunque todavía sólo el 7% de ellos se implica igual o en mayor medida que las madres.
El informa también pone de manifiesto que en los hogares donde las madres trabajan éstas mantienen los mismos estándares de estímulo y de vínculo con sus hijos que en los que  se dedica exclusivamente a las responsabilidades domésticas. Además, la falta de empleo de la madre aumenta el riesgo de pobreza infantil y de fracaso escolar. Actualmente en los hogares donde sólo trabaja un progenitor tres de cada 10 niños de cero a 10 años son pobres.
Asimismo, un número creciente de familias jóvenes pierden la reticencia a dejar a sus hijos a cargo de cuidadores en centros de educación infantil. El 44% de padres con niños de hasta dos años llevan a sus hijos a la guardería y el 66% de los españoles menores de 35 años creen que es la mejor opción.
El estudio concluye que la familia igualitaria contribuye más que la tradicional al bienestar de los niños españoles. En este sentido, la poca implicación del padre entre los cero y los 10 años aumenta la probabilidad de que los hijos presenten desafección escolar, baja competencia emocional y tasas más elevadas de obesidad.