Manual para padres: cómo prevenir trastornos de alimentación en niños y adolescentes

9/06/2010 La obesidad es un trastorno de la alimentación muy frecuente en la infancia, mientras que la anorexia y bulimia se da más entre los adolescentes. Para frenar el crecimiento de estos trastornos es muy importante potenciar la prevención. En este sentido se enmarca el libro “Educar y crecer en salud. El papel de padres y educadores en la prevención de los trastornos alimentarios”, editado por el Instituto Tomás Pascual y la Fundación Instituto de Trastornos Alimentarios. La obra, que trata de los cambios que se producen en la adolescencia y cómo afrontarlos, está escrita por una decena de especialistas, la mayoría psicólogos expertos en trastornos de la conducta alimentaría.

El manual se divide en diferentes capítulos que explican el proceso de construcción de la autoestima, las emociones, cómo favorecer hábitos de vida saludable, cómo poner normas y los cambios que suceden en la adolescencia. Detalla las características de cada una de las manifestaciones de los trastornos alimentarios; los factores que predisponen y mantienen la enfermedad; así como las consecuencias físicas, emocionales, de conducta y sociofamiliares de los enfermos. Hay que destacar que la negación de la enfermedad es uno de sus principales síntomas y, ante la sospecha de un posible trastorno de la conducta alimentaria, hay que pedir ayuda a un profesional.

Entre autoritarismo y permisivismo
Los niños y adolescentes sufren un proceso de socialización necesario para prevenir fenómenos como las drogas, algunas enfermedades o los síntomas de los trastornos de la alimentación. Hay distintos estilos de educación en función de cómo los padres expresan el control y el afecto. El auge del permisivismo puede desorientar a los adolescentes y es necesaria la imposición de normas de forma positiva.
Asimismo, la autoestima es la reacción que tenemos hacia nosotros mismos, cómo nos evaluamos, y se desarrolla en un primer momento gracias a las actitudes con los padres. Cuando existen dificultades para construir una identidad, el cuerpo puede adquirir una importancia excesiva, de aquí que una buena autoestima constituya un factor de protección ante los trastornos de la alimentación.

Hábitos de vida saludables

En este apartado el libro repasa la importancia de una alimentación sana, el peligro de las dietas que en muchos casos es el factor desencadenante del trastorno de la conducta alimentaria, el ejercicio físico en su medida justa y el cuidado de sí mismo. Para evitar las conductas de riesgo es necesario que los jóvenes y adolescentes tengan la información adecuada, con herramientas para resistir la presión del grupo y una actitud positiva ante la vida. Puedes descargar el manual en www.institutotomaspascual.es/publicacionesactividad/publi/Libro_Educar_y...