Ensayo clínico para ver si un virus puede destruir el peor CÁNCER de cabeza en niños

04/07/2017 Un equipo de investigadores de la Clínica Universidad de Navarra y del CIMA de la Universidad de Navarra ha iniciado un ensayo clínico en niños para comprobar si un virus puede destruir el tumor difuso de troncoencéfalo (cáncer de cabeza). Un tipo de cáncer de muy mal pronóstico, ya que hoy por hoy carece de un tratamiento realmente eficaz y curativo.

El caballo de Troya del cáncer puede ser un virus. El tratamiento cuya eficacia y seguridad se va a evaluar en este ensayo consiste en inyectar en el propio tumor el adenovirus Delta 24 (virus típico del resfriado) modificado genéticamente. El virus se ha transformado en el laboratorio (llevado a cabo por el Dr. Fueyo en Estados Unidos) para que dirija su infección prioritariamente a las células del tumor, en las que se replicará hasta conseguir su destrucción. La modificación no afecta a las células normales, de ahí que no se tema por la seguridad del tratamiento. “La idea es que el virus Delta 24 no solo consiga destruir las células tumorales, sino también crear una respuesta inmune en el organismo del paciente, por lo que también se podría considerar un tipo de inmunoterapia”, describe la Dra. Sonia Tejada, neurocirujana y especialista del Área de Neurooncología Pediátrica de la Clínica e investigadora principal al frente del ensayo.
El equipo de la Clínica que interviene en el ensayo clínico tiene experiencia en la utilización de este adenovirus modificado en el tratamiento de otros tumores cerebrales, casos en los que no se han apreciados efectos secundarios de consideración.

 

En qué consiste este tratamiento
El procedimiento consistirá en anestesiar una única vez al paciente para realizarle la resonancia magnética cerebral previa a la intervención. Obtenida la información sobre la situación y anatomía del tumor, en el mismo quirófano se procederá a realizar la biopsia e inocular mediante inyección una solución del adenovirus Delta 24 en el propio tumor. Finalizada la administración del virus, se procederá a una segunda resonancia magnética en el quirófano para comprobar que el tratamiento se ha difundido correctamente en el tumor. De este modo, el paciente pediátrico no precisa más que de una sola anestesia para todas las pruebas de imagen y para la intervención.
Al cabo de un mes, el paciente deberá volver a revisión, pero el resto del tratamiento de radio y/o quimioterapia podrá seguir recibiéndolo en su centro de referencia, así como algunas de las posteriores revisiones de control.

 

Un tipo de tumor difícil
La enfermedad contra la que se dirige el tratamiento es el tumor difuso de troncoencéfalo en pacientes pediátricos, una enfermedad de las que anualmente se producen una docena de casos en España, indica la especialista. ”El problema es que se trata de tumores inoperables, con muy mal pronóstico, de los que apenas se tienen muestras, ya que la intervención exclusiva para obtener una porción de tejido mediante biopsia tiene sus riesgos y no es terapéutica”, añade la investigadora. Por este motivo, es la propia Agencia Europea del Medicamento la que alienta estudios que puedan arrojar luz sobre las características de este tipo de tumor pediátrico y, como consecuencia, sobre las terapias que podrían resultar efectivas.
Este trabajo propone la obtención mediante biopsia de una muestra de tejido tumoral pero con la intención, durante la misma intervención, de inocular el virus modificado como tratamiento añadido contra el tumor. “De este modo -precisa la Dra. Tejada-, administramos una terapia novedosa cuya eficacia vamos a estudiar, al tiempo que conseguimos muestras tumorales y, por tanto, más información para seguir avanzando en nuevos tratamientos contra esta enfermedad”.