ALERGIA grave a alimentos o fármacos: los niños deben llevar un autoinyector de adrenalina

26/04/2011 Los niños con alergia a alimentos o medicamentos pueden presentar una reacción grave o anafilaxia que aparece bruscamente: erupción cutánea, dificultad para respirar y bajada de tensión. Los especialistas recomiendan llevar un autoinyector de adrenalina para estos casos graves.

Los especialistas alertan de que en muchos casos las alergias pueden derivar en reacciones muy graves o anafilaxia, algo que puede ocurrir tras la exposición a una sustancia a la que el niño es alérgico (normalmente alimentos y fármacos). “En el 57% de los casos estas reacciones ocurren en el hogar y aproximadamente, hasta un 10% tienen lugar en la escuela”, explica el Dr. Francisco Hijazo, pediatra de Atención Primaria. La anafilaxia es una reacción grave que se presenta bruscamente tras la exposición a la causa desencadenante y en la que aparecen síntomas cutáneos (urticaria) o de afectación de mucosas, asociados a manifestaciones respiratorias (dificultad respiratoria) o circulatorias (bajada de tensión).
El Dr. Luis Echeverría Zudaire, pediatra de la Unidad de Alergia y Neumología Infantil del Hospital Universitario Severo Ochoa, de Leganés (Madrid), propone que a los niños que han sufrido un episodio previo de anafilaxia moderado-grave se les prescriban dos autoinyectores de adrenalina, ya que “hasta en un 12 % de los casos, se precisan dos  dosis de adrenalina antes de llegar al hospital”. Además, los profesionales sanitarios recomiendan que los familiares y los pacientes jóvenes o adolescentes con alergia a alimentos y antecedentes de asma grave no controlado, deben disponer de un autoinyector de adrenalina y recibir entrenamiento adecuado para su uso. El autoinyector es una especie de bolígrafo, con aguja y medicamento incorporado, que en caso de necesidad administra el fármaco como una inyección. Su uso es muy sencillo, de manera que puede ser utilizado por los padres o incluso el propio niño si ya es mayor (adolescente) y sabe hacerlo.
Asimismo, el Dr. Echeverría insiste en la importancia de difundir más información sobre la anafilaxia y afirma que “se debe formar sobre el reconocimiento y tratamiento de esta patología tanto a médicos como a pacientes y a la comunidad en general incidiendo, especialmente, en el profesorado”.