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Depresión postparto

Cómo tratarla sin fármacos para no interferir en la lactancia

Parto y Postparto - La depresión postparto puede tratarse con la técnica de estimulación magnética trascraneal que es compatible con la lactancia, indolora y no presenta efectos secundarios. Consiste en modificar el nivel de actividad de distinta ...

La depresión postparto puede tratarse con la técnica de estimulación magnética trascraneal que es compatible con la lactancia, indolora y no presenta efectos secundarios. Consiste en modificar el nivel de actividad de distintas áreas del cerebro mediante una estimulación externa, en este caso, un estímulo magnético, inhibiéndolas o excitándolas. 

Un análisis del pelo de la embarazada podría anticipar la DEPRESIÓN postparto

10/11/2017 Científicos de la Universidad de Granada han hallado niveles de cortisol más altos en el pelo de las embarazadas que posteriormente sufren depresión postparto, algo que no ocurre en las embarazadas que no se deprimen.

La DEPRESIÓN infantil es diferente a la del adulto

17/09/2017 Los síntomas de la depresión en los niños son diferentes a los de los adultos y la dosis de los tratamientos utilizados son menores.

"El DERECHO al honor y la intimidad del niño está por encima de las decisiones de los padres"

02/04/2017 Así de tajante se manifestó el Fiscal de Menores José Javier Huete en el Congreso de Informadores de la Salud: "Hay ocasiones en que, a pesar del consentimiento del padre, la fiscalía ha actuado de oficio para defender los derechos del niño"

La MUJER es más vulnerable a la depresión y a los problemas vasculares que el hombre

07/03/2017 La depresión y el ictus (infarto cerebral) afectan más a las mujeres que a los hombres. La prevalencia global de los trastornos depresivos es el doble en las mujeres (16%) que en los varones (7,5% ) y el ictus es la primera causa de muerte en las mujeres españolas, mientras que en los varones la primera causa de muerte son los tumores. Factores biológicos (menarquia, parto, postparto, menopausia), genéticos, socioculturales y psicológicos explican esta diferencia de género en la forma de enfermar.

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